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El día en el que la mujer u hombre de tu vida te pide matrimonio es uno de los más bonitos que vivirás nunca, y querrás celebrar la mejor boda del mundo. Aquí te daremos unos cuantos consejos que podrían serte útiles para que todo salga redondo.

Para empezar, sabemos que esto lleva muchísimo trabajo por detrás, una lista infinita de invitados que habrá que perfilar, un local en el que celebrar el banquete, una ceremonia, la decoración, etc, etc. Pero si sabemos mantener la calma y organizarnos bien, es posible que nada pueda salirnos mal.

Lo primero que tendrás que hacer será definir tu boda. Es simple, solo tienes que preguntarte ¿qué es lo que quiero? Todo depende de ti, y a partir de esto perfilarás la boda con coherencia, en base a vuestros gustos y personalidad.

Estructura la boda hasta los cimientos. Lo primordial es decidir dónde se celebrará, cuál es ese lugar soñado. Pero no pienses solo en ti, piensa también en tus invitados. Ellos también tienen que sentirse cómodos. Una vez elijas eso,  podrás seguir con el resto.

Cuida el catering y el menú. En España gozamos de una gastronomía muy amplia y de mucha calidad. Un menú de boda es un punto muy importante a tener en cuenta. Tus invitados no solo tienen que sentirse cómodos en el local que elijas, sino que tienen que comer como reyes. Mantén el presupuesto inicial para el menú y así respetar los planes anteriores y posteriores para no tener problemas de dinero al final del camino. Hay menús a bajo precio y de muy buena calidad.

Gestiona bien el tiempo. Procura que no haya mucha espera y tampoco demasiado prisa en cualquier cosa. No hace falta una ceremonia de 2 horas y media, los invitados llegarían a cansarse, ni tampoco esperar 3h para ir a la comida o cena. Todo puede hacerse en un tiempo establecido. Al final, tu fin es hacer una boda inolvidable.

Ilumina tu  boda. El ambiente habla mucho también por su luz y puede ser decorativa, con focos en fachadas o jardines; o focales, para crear puntos de atención en lugares estratégicos, como las mesas de los invitados o la zona de baile. Todo ello acorde para crear una armonía entre todas ellas.

No te obsesiones con lo que está de moda y lo que no. Sé tú misma, mantén una mirada atemporal, decora tu boda como a ti te guste. Apuesta por una decoración a tu estilo. Los detalles personales son la guinda del pastel que siempre se eligen con más cuidado y que al final hacen de la boda algo más especial.

¿Por qué no? ¡Pon música en directo! Durante la cena, durante el baile… La música en directo crea una atmósfera que nos envuelve y nos prepara para compartir nuestras emociones. Y a tus invitados podría sorprenderlos de manera positiva.  Tampoco hace falta que lleves a Beyoncé, hay gente más pequeña que hace grandes maravillas.

Despídete de la rigidez de “lo que se hacía antiguamente”. Mantén el espíritu de toda boda, pero disfruta al máximo de todo, tanto tú como tus invitados.

Seguro que los invitados os hacen salir a la pista de baile, ¿por qué no dar clases de baile? Demuestra de lo que eres capaz. Además, bailar libera tensiones, y aprenderás junto a tu pareja a hacer pasos de baile necesarios para abrir la pista. Sería muy divertido.

 

Por último, y lo más importante: ¡DISFRUTA! Es el día más importante de tu vida. No dejes que nada ni nadie te lo estropee. No te preocupes si todos los planes no salen a la perfección. Lo imperfecto es lo que hace las cosas emocionantes, preciosas  e inolvidables. ¡Que vivan los novios!