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LAS COSTUMBRES DE CADA RINCÓN.

La festividad de San Juan se celebra en la mayoría de países hispanos el 24 de junio. Dicha fiesta no se celebra de igual forma en todos los lugares, por lo que queremos saber cómo celebran este día en el resto de países, además del nuestro.

La noche del 23 de junio es una noche esencial y llena de magia en la cual se celebra el solsticio de verano, con dos días de retraso. Una celebración de la Iglesia Católica que hace coincidir con la fecha del nacimiento de San Juan Bautista. Se ha convertido un día festivo con elementos y costumbres marcadas y muy, muy simbólicas: el fuego que purifica, los baños de medianoche, las canciones, los bailes, etc.

Por ejemplo: Perú

Este día  atrae a turista de todos los rincones del país y del mundo. No hay lugar ni rincón en el que las personas dejen de bailar, comer y beber.

Antiguamente, la tradición guiaba a los lugareños durante la noche a acudir a los ríos para purificarse. Para algunos, esta actividad recuerda a San Juan cuando bendecía las aguas de los ríos, asegurando felicidad y salud. Una tradición que aun no ha desaparecido, y esperan que nunca desaparezca. Ahora, las ciudades se llenan de alegría en familia y amigos juntos a la música, la comida y una buena bebida.

La mañana del 24 de junio empieza con las mujeres preparando el potaje tradicional. Actualmente, la costumbre es desayunar, almorzar y cenar juanes. Hacerlo es como comulgar. Están envueltas en hojas de bijao y acompañados de una salsa de cebolla y ají de cocona. Cada bocado es una sonrisa para el hombre y alimenta su mirada con orgullo.

En el otro extremo del mundo, Barcelona, tiene una costumbre distinta. La verbena de  San Juan es una fiesta que se celebra en toda España con formas muy distintas. Barcelona la celebra como una festividad popular, la cual cada uno la vive a su manera, con encuentros vecnales, familiares o amistosos para cenar, tocar música y encender hogueras a media noche

El 23 de junio por la tarde llega a la plaza de San Jaume la llama del Canigó,  donde la reciben las autoridades municipales mientras suena “Muntanyes del Canigó”. Después de este canto, los representantes de los barrios encenderán las hogueras de toda la ciudad. Aquí empezarían las verbenas en las plazas y calles de los barrios barceloneses, las cenas y espectáculos pirotécnicos, bailes y mucha juerga hasta la madrugada.

¿Cuál es el origen de esta fiesta?

Su origen es pagano y forma parte de las fiestas solsticiales, como Navidad. Es una tradición que se remonta mucho antes de la llegada del cristianismo a nuestras vidas. Es un culto al sol, al alargamiento de los días por la llegada del solsticio de verano.

En Barcelona es una fiesta bastante antigua, sobre todo con la presencia central de las hogueras. Es una creencia común que las llamas alejan y asustan a los malos espíritus que ahondan por las noches.

En el siglo XVIII hubo leyes que querían frenar los cohetes y las hogueras dentro de las ciudades. Esto quiere decir que por aquel entonces la tradición ya estaba muy asentada. Pero la fiesta se mantiene hoy en día a pie de cañón.