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“Nadie puede hacer por los niños lo que hacen los abuelos: Salpican una especie de polvo de estrellas sobre sus vidas”

Alex Haley. Escritor estadounidense.

No será la primera vez que habrás oído esto. Quizá no sepas cuando era el día exacto para agradecerle a tu abuelo todo lo que ha hecho por ti (aunque esto se hace cada día de tu vida). Pero si, los abuelos tienen su día y es el 26 de julio.

Los abuelos representar una figura esencial para los niños. Los abuelos con como el hermano siamés de tus hijos. Es como el abuelo y sus gafas de lectura, su pajarita y sus comidas abundantes.

Es un día que complementa al Día de la Madre y al Día del Padre. Aunque no sea un día festivo como tal, en muchos países se celebra este día por ser el día en que se conmemora a San Joaquín y a Santa Ana, padres de la Virgen María. Son los abuelos de Jesús.

Hay lugares en los que se celebran por separado. Es decir, El Día del Abuelo (tercer domingo de agosto) y El Día de la Abuela (segundo domingo de noviembre). Esto es común en los países latinos pero también se incluyen Panamá, Brasil y Portugal.

En Cádiz se hace un homenaje al abuelo.

En Cádiz, llegado este día, los mayores que se hospedan en las residencias y en sus casas acuden a una fiesta en su honor. Esta fiesta está organizada por la Fundación Mensajeros de la Paz.  Con este día se quiere homenajear el papel de las personas mayores en la sociedad y agradecerles el duro trabajo que han desempeñado durante sus largas vidas. También se brinda el cariño, afecto que muestran siempre a sus seres queridos.

Ellos son algo más que los padres de nuestros padres. También se convierten en nuestro pilar de vida para sobrevivir a este mundo.

Mil y una batallas

¿Quién no ha tenido a un abuelo que le ha contado todas sus batallitas de jovenzuelo? Muchos abuelos destacan por ser grande historiadores y expertos en contarnos historias que jamás se nos hubieran ocurrido a nosotros. Nosotros no conocimos la II Guerra Mundial, ni la Guerra Civil Española pero ellos si. Y no hay mejor ayuda para los exámenes de historia que tus abuelos contándote cómo vivieron estas terribles etapas del mundo y cómo siguen aquí después de todo.

Aunque no te cuentan las mil y una batallas que tuvieron que batir y lo que pudieron sufrir. También te cuentan los buenos momentos, los graciosos. Los chistes en las horas de comer, los viajes que hicieron… y te enganchan.

Si tuviera que preguntarle algo…

Si todavía tienes a tu abuelo en casa, tal vez deberías sentarte con él y preguntarle cosas sobre su vida que seguro que estará encantado e contarte. Como:

  • ¿Cómo era la casa en la que vivías de pequeño?
  • ¿Cómo era tu colegio?
  • ¿Tenías muchos amigos?
  • ¿Cómo conociste al abuelo/a la abuela?
  • ¿En qué trabajaste antes de ser piloto de aviones?
  • ¿Te gustaba jugar?

Entre esas preguntas se esconden otras muchas, muchas más que seguro que quieres preguntarle. Y es que los abuelos adoran eso, hablar de todo lo que han vivido. De su vida se podría escribir un libro entero o hacer un film biográfico.

También son esos que jamás dejarán que te quedes en los huesos. El famoso dicho de que cuando vas a comer a casa de la abuela, sales rodando de ella. Es cierto.

Son los que a espaldas de nuestros padres nos dan pequeños caprichos. Son los que te dan una moneda de 2€, ¡o un billete de 5€! Y te mandan a la papelería más cercana para que te compres lo que quieras (chuches, patatas, un juguete pequeño). Son los que te guardan los secretos, los que se ríen contigo. Pero también son como tus segundos padres. Te enseñan a seguir adelante en la vida, a ser el mejor que puedas ser. Te ayudarán con los deberes y te enseñarán a jugar a las cartas: chinchón, la escoba, el mouse, incluso al poker. Pero también al dominó y al parchís.

Te quiero, abuelito. Te quiero, abuelita.

Los abuelos estarán siempre allí, estén o no estén a tu lado, porque dentro de tu corazón siempre habrá un grandísimo hueco para ellos. Las persona que te dieron la vida, te criaron y te malcriaron al mismo tiempo. Los que te salvaron de algún castigo y te secaron las lagrimas. Las que te levantaron del suelo y se pusieron de pie. Los que te regalaron todo lo que en sus manos pudiera estar. Las abuelas que te daban un beso en el moflete con sus cantosos pinta-labios y te lo dejaban incrustado durante un buen tiempo. Los que se reían y se ríen contigo. Los que siempre, siempre, te quisieron, te quieren y te querrán.

Nunca dejes que tu abuelo y tu abuela se pongan tristes. Sácales la más grande sus sonrisas siempre que puedas. Puedes regalarle algún detalle con tu nombre o dedicándole una taza, o lo que tu quieras! En PapelRegalosPersonalizados puedes ver lo que más te guste para tus abuelitos.