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La vuelta de las vacaciones nos perjudica a todos.

Han pasado dos, tres meses llenos de tiempo libre, de playa, de reuniones amistosas, comidas familiares y fiestas. ¿Ahora qué? Septiembre ha llegado y tarde o temprano tendremos que volver a la rutina.

¿Estás sin fuerzas y  tus pilas todavía no están del todo cargadas? No te preocupes, te vamos a enseñar en unos pocos minutos unas cuantas cosas que puedes ir haciendo cada día para recargarte al cien por cien para la vuelta a la rutina y que esta sea mucho más amena.

Todas las personas tenemos esos días en los que nos sentimos algo débiles, decaídos e incapaces de hacer nada. Somos un poco vagos, queremos descansar, otras veces somos un torbellino que no tiene freno y así sucesivamente. También, hay días en los que no tenemos la energía necesaria para trabajar eficazmente, que nos sentimos con poca energía para prestar atención a nada ni a nadie. Un día malo lo tiene cualquiera, es comprensible.

¿Cuál es el problema?

Ahora bien, el problema viene cuando sentimos esa fatiga mental y física que se  va alargando con el paso del tiempo, y que notamos poco a poco como nos come y nos impide hacer cualquier cosa. Quedarte en casa encerrado hibernando como un oso no es solución. Esperar sentado a que se nos quite la tontería tampoco, a ver si surge una bombilla mágica que nos reactive el mecanismo. No, así no.

¿Conoces esa sensación de agobio que aparece cuando el trabajo de nos acumula, vamos aplazando una tarea un día, otro día y así hasta que llega un punto en el que no podemos dar de sí a causa de todo lo que nos hemos dejado para el último momento? La desidia tiene solución y seguro que alguna vez habrás experimentado esto: en el momento en el que nos ponemos las pilas y sacamos adelante todo lo que tenemos encima, nos sentimos cada vez más fuertes y capaces de seguir con lo que nos venga por delante.

Esta es la sensación que nos llena de energía y una de las claves para ser felices. Muchos estudios afirman que cuando estamos felices y animados, el trabajo se hace mucho más ameno y mejor. A continuación, te presentamos nuestra pequeña “guía de supervivencia” para la vuelta a la rutina laboral.

EJERCICIO

No hace falta que te conviertas en todo un atleta. Puedes salir a correr por las mañanas un ratito o a darte un paseo que te refresque la mente. Puedes hacer un poco de ejercicio ligero que aumente tu energía posteriormente en lugar de agotarte.

LA MÚSICA

No vale cualquier música, no te vayas a creer que el hecho de ponerte los cascos es suficiente. Tienes que ponerte música animada, cuanto más mejor. La idea de esto es coger fuerzas y reactivar tu organismo a tope. Escucha canciones con letras y melodías positivas como dosis de positividad y motivación para el día que te espera.

LO DE TRASNOCHAR, MEJOR PARA OTRO DÍA.

Si cada vez que suena la alarma eres incapaz de salir de la cama y cada vez que esto ocurre te sientes destrozado, eso es porque no duermes lo suficiente. Recuerda que la gran mayoría de los adultos necesitan al menos 7 horas de sueño, así que tú no vas a ser menos. Ya verás como poco a poco levantarte ya no será un infierno.

LAS PRISAS AYUDAN, EN OCASIONES.

Varias investigaciones afirman que cuando una persona se mueve más rápido, su metabolismo se acelera. La forma en la que actuamos repercute luego en cómo nos sentimos, así que tener una actitud positiva  nos hará sentir llenos de energía. Subir escalera, caminar mientras atendemos una llamada o hacer tareas domésticas de pie son buenas alternativas, pero para reactivarnos hay que hacerlas de manera ágil y dinámica.

CUIDA TU VIDA SOCIAL.

El tiempo de ocio es oro. Uno de los más importantes, por no decir el que más. Este nos ayuda a inyectarnos un buen chute de energía positiva en el cuerpo. A veces, cuando llegas cansado del trabajo, el simple hecho de cruzarte con un amigo, pararte y saludarlo te plasma toda una sonrisa en la cara que hará que llegues a tu casa cansado, pero feliz. Hablar y quedar con nuestros amigos y familiares nos ayuda a desconectar de la rutina, a evitar problemas y sentirnos más fuertes. Cómprate un capricho de nuestra tienda para que te acompañe en todo momento, sobre todo si se te presenta algún imprevisto como una cerveza en casa de un amigo. En ese caso, necesitarás un abrebotellas que te haga el rey o reina de la casa.

ORGANIZA UNA LISTA DE TAREAS DIARIAS.

La satisfacción de haber hecho un buen trabajo nos pega un subidón de los grandes. Si quieres sentirte mejor contigo mismo en tiempo record, prueba a hacerte una lista con cosas pendientes y apunta varias sencillas y de fácil realización. Poder terminarlas poco a poco pero a tiempo proporciona una gran dosis de energía. Cada lista debe tener un elemento que pueda ser tachado en los primeros cinco minutos. Si esa lista contiene todo lo que puedes hacer en un día, hazlo.

ANTOJOS FUERA.

Es muy tentador tomarnos un helado cuando nos sentimos tristes o decaídos. Sin embargo, esas calorías adicionales, al final, se traducen en pesadez y menos energía. Es un capricho, si,  pero solo mejorará tu estado de ánimo por unos minutos.