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¿Existe la mochila perfecta?

En breve comenzará un nuevo año escolar y ya tenemos todo preparado para la vuelta al cole: libros, material escolar como libretas, estuches, lápices y colores. Pero, ¿encontraste la mochila?

Encontrar una mochila que sea cómoda para ellos pero, sobretodo, que les guste, no es fácil. ¿Cómo tienen que ser? ¿Con ruedas? ¿Sin ruedas? Muchas son las preguntas que nos vienen a la cabeza.

La cantidad de materiales que llevan los niños en sus mochilas son muy variadas, y su peso podría afectar a la postura del niño. Es importante, entonces, tener una que se adecue a cada uno, en función de su peso y altura.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que sea cómoda. Tenemos que optar por una mochila con tirantes alcolchados, gruesos a ser posible, y que posean un soporte acolchado en la zona de la espalda. También considerar el peso, pues nunca debe pasarse de 4’5 kilos, según los especialistas..

En un principio, podríamos creer que las mochilas con ruedas son la mejor opción. pero el considerar que tienen ruedas puede dar lugar a que la sobrecarguemos, y no pensamos que los niños no solo tienen que arrastrarla, sino subir escaleras, bajarla, bajar del coche, etc. Esas acciones son un esfuerzo adicional que podría ser perjudicial a largo plazo. Dicho esto, hay que considerar cuándo hay que para de cargar la mochila de cosas.

¿Cuál es el uso correcto?

Para evitar cualquier tipo de lesión o sobrecarga muscular que pueda ser perjucidial para nuestros hijos, ya sea en la espalda o en hombros, sería recomendable escoger una mochila con ruedas incorporadas para poder empujar dicho peso

en vez de cargar con él. No obstante, existen ciertas controversias sobre este tipo de mochilas. Algunos especialistas nos advierten de que las muñecas de los niños no están aun preparadas para poder soportar tracciones tan pesadas en las muñecas, codos u hombros a la hora de subir y bajar las escaleras del cole con estas mochilas. Esta claro que no tienen suficiente fuerza para llevarla como un saco de patatas y, aunque pudieran, les costaría bastante. Además, tener siempre el hombro extendido podría provocar algunas lesiones en este.

Para los más pequeños podría ser más beneficiosas, ya que no suelen llevar mucho peso en las mochilas y los libros de texto sue

len quedarse en las aulas. Pero para los niños de primaria les viene mejor llevar una mochila bien dotada de las comodidades necesarias para que sean cómodas. Ahora bien, si tus hijos prefieren estas mochilas a la espalda, debes tener en cuenta un par de cosas:

  • Usa una mochila con un tamaño adecuado al niño. Parece evidente, pero a veces no nos acordamos y nos pasamos un poco del tamaño recomendado.
  • El ancho de la mochila no debe superar el ancho de la espalda del niño. La parte baja de la mochila debe quedar uno 5cm por encima de las caderas. Si la lleva demasiado baja podría afectar a la zona lumbar.
  • Los tirantes han de ser anchos y acolchados, al igual que la espalda.
  • Puede llevar una cinta ajustable a la cintura o pecho. Así, mejorará la posición de la mochila con respecto al cuerpo.
  • Sería ideal que encontraras una mochila con todas estas comodidades y con al menos dos compartimentos, para poder dividir los materiales de forma equitativa y no pese tanto la mochila.

¿Qué otras medidas podrían tomarse para evitar ciertos problemas con las mochilas?

  • La instalación de taquillas por parte de los centros escolares para que los niños puedan guardar sus cosas y no tener que llevarlo todo a casa necesariamente. 
  • Hacer ejercicio saludable dos o tres veces por semana.
  • Limpiar la mochila con frecuencia. Con esto nos referimos a deshechar o sacar las cosas que no necesiten o ya no usen para que no sean una molestia.
  • Solicita a los centro el uso de material didáctico separados por fascículos o trimestres.

Por último, no nos vamos a ir sin  recomendarte echarle un ojo a nuestras mochilas escolares previstas de todo lo necesario para que sean cómodas y con los compartimentos necesarios para una buena distribución de los materiales de nuestros hijos.